Querido Twitter: Aviso a mis fanes más jóvenes (alguno creo que tengo) que la famosa crisis de los 40 efectivamente existe, que no es un mito ni un invento de los programas de televisión de la tarde, y que es devastadora: ella sola se las arregla para convertir a las personas en viejos. Logro únicamente la solidaridad de algunos de mi misma edad: a la juventud por más que uno le advierta a los gritos, no le importa. Y lo bien que hace.
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| Un cuadro de angustia. |
QT: Resalto el hecho de que a mi hijo las virtudes se las inculqué yo, mientras que sus defectos siempre obedecen seguramente a algo que vio en la tele. A propósito de Hijo (en Twitter se menciona a los familiares y allegados así, Hijo, Novia, como si fuera el nombre de un perro), encontrándose la criatura con unas de esas insólitas anginas veraniegas aprovecho para reflexionar sobre el término "cuadro" aplicado a las enfermedades. El chico, ya saben, no tiene anginas, sino "un cuadro" de anginas. "Esta angina es pa' ponerla en un cuadro", debe haber dicho alguna vez un médico, y de ahí el chiste se popularizó. Los médicos, como cualquiera sabe, son re-jodones.
En otro más:
QT: La violencia —imagino— debe tener un fuerte contenido de humedad. Porque, habrán visto, ella siempre "empaña". Se empaña un vidrio, y sí, puede tratarse de una diferencia de temperatura en el aire, pero también puede haber dos cagándose a piñas del otro lado, no lo sabemos. Risas. Estas ingeniosidades siempre garpan. Pero no hay que excederse, porque en ristra, como acostumbran a largarlas algunos tuiteros profesionales, son insufribles. La sal es indispensable, pero eso no significa que sea deseable tragarse un salero.
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| Esto funciona, y no es joda. |
QT: A veces —comento— escuchamos una explosión lejana. Puede ser una llanta o una garrafa, claro. O un simpático ajuste de cuentas. Pero también puede ser un escéptico. Yo era escéptico hasta que me enteré de la famosa opción "creer o reventar". Me dio miedo, y desde entonces creo en casi todo. Decime una cosa, yo te creo: Gauchito Gil, telekinesis, I-Ching, lectura de manos, el talco que el Panadero Díaz le ponía en la espalda al Coco Basile. Si me apurás un poco hasta te puedo llegar a creer en la influencia de los blogs sobre la opinión pública. Alguien me propone a las curanderas, como si fueran algo de difícil creimiento. A mí, que fui criado entre efectivas curaciones de empacho con la tirita y señoras que te sanaban de cualquier peste llevándose a su casa un papelito con tu nombre, me parecen de lo más fiable que hay en este mundo. No ha lugar.
Al rato:
QT: Ejerciendo un poco la nunca bien ponderada autobiografía lastimera, cuento que en casa me estimulaban tan poco que cuando terminé la secundaria ignoraba yo que hubiese otras instancias educativas posteriores. Un poco como un sujeto de la Edad Media que creía en las tortugas que sostenían al mundo plano del cual se caían los barcos cuando llegaban al borde, estaba convencido yo de que al cabo del famoso quinto año de la secundaria se terminaba todo y no había más. Cuando me enteré de que no era así, claro, ya era tarde. Estudien, chicos. Estudien. Y de más está decir: conduzcan con cuidado.


¿Qué?¿Cuando usté termino el quinto había mas pa´seguir? Cuando yo termie el tercero nu había mas nada.Bueno,ansí me lo dijeron mis señores padres,jué justo al cumplir los treinta mire, por eso me lo acuerdo clarito.
ResponderSuprimirHabía más, gringo. No mucho, pero había. Igual me tocó la coscripción.
Suprimir"Cuadro político" también se dice. Según Aníbal Fernández Cristina es el mejor "cuadro" que hay. "Cuadros" chotos, pero "cuadros" al fin, onda Jaroslavsky o Baglini, ya no quedan.
ResponderSuprimirUn cuadrazo Cristina. Y Néstor, claro. El cuadrazo que bajó el cuadro.
SuprimirRulo tiene anginas "en" sangre.
ResponderSuprimirA i me pasó algo parecido, pero peor: cuando terminé mi eduación religiosa ignoraba que había una vida antes de la Otra Vida.
ResponderSuprimirEso es sutil. La educación religiosa ¿incluye sumar y restar, o eso no hace falta en la Otra Vida?
SuprimirVea, Geraldinho, supe tener un amigo Licenciado en Física de la UBA y Titular de Cátedra y todo, que llevaba encima una cintita para medir el empacho. Siempre sospeché que se trataba de un truco para levantarse a sus jóvenes alumnas.
ResponderSuprimirNo, es verdad. Es ciencia.
Suprimir¿Creés en las bondades del reiki? Hay un tipo medio pelado en el cable que se pone una túnica, habla pausado y hace fluir la energía poniendo sus manoplas en algún gilastro de turno, y luego promociona sus videos, que deben contener más o menos lo mismo que cada programa.
ResponderSuprimirAbrazo de gol!
Medio pelado. Túnica. Energía. Gilastro. Creo.
Suprimireso de medir el empacho en que escala se basa? Ritchler? en gramos? en centimetros? en hectopascales?
ResponderSuprimirMi abuela usaba un centímetro. Yo pensaba que iba midiendo algo, y eso me daba más confianza.
SuprimirPara crisis de los 40, la de Alí Babá. (Agacha la cabeza y se retira despacio).
ResponderSuprimirAdiós, buen hombre.
SuprimirUno no puede contestar al asunto de la crisis de los 40 sino por la cosa autobiográfica.
ResponderSuprimirNo hubo momento más de mierda para mi que ese que tuvo su pico justo, pero justo cuando el pais se fue a la mierda con la cuestión De la Ruina y derivados (ahí cumplía 44).
Vaya a saber como les va a los demás, sin pretender universalizarlo, los 40' son para el hombre lo pior.
Te digo más, cuando cumplí 40, justo en ese cumpleaños tuve esa sospecha del preanuncio de una tormenta, con los nubarrones y todo el clima y lo peor es que fue así.
De ninguna manera esto es extensivo a naides, que quede claro (?!).
Bueno, bueno, vamos a dar la contrapartida. En esa crisis me metí para adentro y vi cosas que tenía tapadas y pude contar con otra perspectiva.
Breve la contrapartida
SuprimirNo te sientas viejo, Geral. Yo este mes cumpliré 70, si llego.
ResponderSuprimirFuerza petisuí!
SuprimirNo tengo tuiter (el del pájaro azul, que no se cómo carajo se escribe). Tampoco tengo feisbuc. Pasé los cuarenta hace dos años y no tuve crisis. ¿Seré extraterrestre?...
ResponderSuprimirLa antropología me hizo relativizar un poco mis certezas cartesianas occidentales sobre las otra miradas del mundo. No creo, pero eso me hace sentir más bien inferior. Quiero pero no puedo, como una especie de constreñimiento o impotencia que no hay purga o viagra que lo arregle.
Usted no cree en los brujos, pero si en el médico... y tal vez en el psicoanálisis y el Telekino. Piénselo.
El nombre "de los 40" no quiere decir que se desencadene al cumplir 40, puede ser por ahí, o después, o incluso antes. Consiste en acceder a la triste noción de que, de ahora en más, en nuestra vida, todo empeorará. La salud, el aspecto físico, las capacidades en general. Todo eso que hasta allí pensaríamos no ocurriría nunca. Y en el telekino yo no te creo, che, aquí hemos desmitificado esas creencias populares malsanas.
SuprimirEntonces, la crisis de los cuarenta ... es como la tormenta de Santa Rosa... puede aparecer casi en cualquier momento :)
ResponderSuprimirEmpeora casi todo, pero no todo.
ResponderSuprimirUno se despierta a la mañana y -dejando de lado que le duele casi todo- siente el júbilo de estar vivo y con todo (má o meno) funcionando. Sensación (me refiero al júbilo) no tan frecuente en la juventud. Es todo un valor agregado.
Aclaro: soy uno que está (como dijo hun heminente hintelectal hargentino, hacérrimo hopositor hademás) en la crisis de los 40, es decir en la crisis que a uno le agarra al pensar en la cantidad de años que hace que pasó los 40.
¡Fuerza! Put on the Evereadys or the Energizers...
A su comentario a mi comentario (el enlace responder no parece funcionar) le comento:
ResponderSuprimirSòlo la Summa Teològica del Tommy Aquino.