Un absurdo total, y como tal, claro, absolutamente frecuente en ciudades de toda calaña, grandes, chicas, pueblos, comunas y villorrios. Andá a saber a qué clase de mentenferma se le ocurren estas cosas que no hacen más que complicarle la vida al ser humano en toda su integridad psicofísica. Como víctima directa de este flagelo, sé muy bien de qué se trata. Vivir en una calle que cambia de nombre y no vivir en ningún lado es más o menos lo mismo. Los carteros te ignoran, las boletas no te llegan, la gente no te visita... esto último ya entrando en sus cosas positivas, no'cierto.
Yo le digo a la gente mi dirección y me quedan mirando.
— Es la continuación de Mitre —explico—. Son cuatro cuadras que pasan a llamarse Nuestra Señora del Ocote, después se vuelve a llamar Mitre.
— Qué mundo horrible.
— No tenga dudas.
1)Esta sección está buenísima, y eso que por su culpa dejé de comprar el atún desmenuzado, que lo compraba no por el gusto sino por el precio. Ahora tengo que comprar lomitos de atún que son mas caros y también aguantar a mi jermu que me objeta : ah! claro, cuando yo te decía que el atún desmenuzado era una mierda, no me dabas bolilla, y ahora que lo dijeron en esos blogs de internet sí que la vas a poner sabes cuando. ( y todo esto por culpa del maldito atún... cha de la lora!)
ResponderSuprimir2)una opción poco poética para el tema de las calles es hacer como en La Plata. Ponerle números y listo. Vasta de próceres de dudosa reputación. Números y a la bosta. Y a las ciudades lo mismo, pero las nombramos con números romanos. Las provincias las dejamos como están.
El asunto no es nombres o números, es que no cambien de denominación, cualquiera sea.
ResponderSuprimirHay que saber valorar la aventura que implica el asunto, como cuando en Rosario cambiaron los números de los bondis.
ResponderSuprimirRespecto de la falta de visitas es ventaja o desventaja según quién iba a ser el visitante. Tiendo más a pensar como ventaja lo de las boletas, ya que tampoco tendrían por qué llegar los reclamos posteriores.
Saludos.
Sí, sí, pero los que te cortan la luz esos sí la encuentran la casa, quedate bien tranquilo.
ResponderSuprimirY las que tienen doble numeración, eh , eh?
ResponderSuprimirVas mirando la altura 600, 700, 800, ¡6400¿?!
Preguntas y te dicen
-Ah. esa era la vieja numeración para ir al mil tenes que volver 5 kilometros para atrás.
Qué mundo horrible.
ResponderSuprimirEn la localidad de San Martín, Prov de Bs As, además del nombre, han cambiado de numeración. Es así que puede encontar casas con más de un número cívico en la puerta.
ResponderSuprimirDebería ser delito cambiar el nombre a una calle...
ResponderSuprimirFulano? no está más, fue echado. Era concejal cuando votaron el cambio de nombre de San Martín a Balbín en el barrio Lomas del Alto...
La insistencia en esta práctica viciosa de legislar es que permite mostrar falsamente que se hace algo, sin enemistarse con los factores de poder ni pensar mucho.
La unica virtud que le encuentro es que, como no favorece a nadie salvo al legislador, sirve como test para saber si el poder legislativo sirve para algo.
Peor aún son las calles nómadas,esto es aquellas que luego de ser rebautizadas son trasladadas a otro barrio.Por ejemplo el pasaje Rauch fue rebautizado Enrique Discepolo y para no ofender la memoria del "celebre" asesino de indios le fue otorgado su nombre al pasaje Salónica¿Alguien sabe adonde fue a parar el pasaje Salónica?
ResponderSuprimiryo decía lo de los números teniendo en cuenta que hay calles como General Roca, que mucha gente puede considerar ofensivo, en cambio los números son elementos abstractos.
ResponderSuprimirLarabi: estás en un error. Como bien dice Gerardo G., el tema es que no los cambien.
ResponderSuprimirEn La Plata, en las zonas de City Bell y Villa Elisa, llevamos ya 5 cambios de numeración.
Ponele, la que conocíamos como "15", durante 2008/2010 fué "494, y ahora es "474".
En Villa Elisa, se ha dado la ridícula situación que existen "16A", "16B", "16C" y "16D".
Por mi trabajo, busco domicilios.
El GPS, no los registra.
La guía Filcar, no me sirve.
El mapa interactivo de la municipalidad (que lo pusieron porque esto era un quilombo madre) tarda en cargar, y lo tengo que superponer a la imagen de Google Earth más o menos para lograr una aproximación de adónde tengo que dirigirme.
Como dice Gerardo, el cambio, es insoportable. En mi caso, me lleva por ahí 1 hora encontrar un domicilio. De terror.
Larabi, por mi le pueden poner un nombre, un número o una ecuación de tercer grado, el asunto es que se llame toda igual de principio a fin. Y si del cero para allá la ciudad creció y la calle continúa, pongalén bis al número y listo, como en mi pueblo, que será una porquería pero por lo menos en ese aspecto es una localidad decente.
ResponderSuprimirdaniel, eso es directamente aterrador: ¡calles que se van a otro lado! Esta noche me sueño.
Contra eso que contás Alma, no hay con que darle... es de japutez nomás... mundo horrible diría Gerardo.
ResponderSuprimirY cómo ultima propuesta. Vasta de calles con nombres. GPS para todos y en vez de dirección, coordenadas Latitud y Longitud.
Para Edificios luego sigue valiendo piso y depto.
A mí lo que me causa un poco de gracia es como la gente se sigue refiriendo a las cosas con el nombre viejo, pero haciendo notar que han cambiado. Por ejemplo, ¿alguien sabe qué funciona ahora en la ex casa cuna? ¿Por qué se le sigue diciéndo ex casa cuna y no simplemente casa cuna? ¿Por qué la obsesión en mantener la precisión, haciendo notar el cambio, se comparte con la pereza al acordarse el nuevo nombre? No lo sé...pero estoy dispuesto a descubrirlo.
ResponderSuprimirCangallo, en la Ciudad de Bs As, es un ejemplo de calle viajera.
ResponderSuprimirGardel compuso una canción dedicada a la calle Isla de Flores, de la ciudad de Montevideo. Los orientales, para homenajear al Zorzal, llamaron a esa calle "Carlos Gardel". El resultado es que ya no existe más la calle a la que Gardel quiso homenajear con su arte.
Jajaj, esa sí que es buena.
ResponderSuprimirA la Avenida Balbín, que se llama así hace unos 25 años la sigo llamando "Del Tejar".
ResponderSuprimirPero hay casos en que, que querés que te diga:
Canning pasando a Scalabrini Ortiz, y Republiquetas a Crisólogo Larralde, fueron necesarias.
Mordi, eso es porque Gardel,como el tango y la rúcula son Uruguayo
ResponderSuprimirs
ResponderSuprimirComo decía Jorge Luis, Si el nombre es arquetipo de la cosa, En las letras de rosa está la rosa Y todo el Nilo en la palabra Nilo. Y si el nombre cambia será porque la cosa también, y eso es lo que molesta, que las cosas cambien y que uno se haga más viejo con cada segundo que pasa.
ResponderSuprimirUsted se cambió el nombre y hasta la tintura del pelo, Geral. No se haga.
No haga trampa, señor. Si quieren cambiarle el nombre a una calle, fantástico. Pongalén Néstor Kirchner nomás. O Julio De Vido. O Beto Casella. Pero a TODA la calle. No que cada seis cuadras sea distinto. No tiene nada que ver con el paso del tiempo, muchacho, ni con una resistencia al cambio. Chori.
ResponderSuprimir"Volveré y seré Cangallo!" (Juan Domingo Perón
ResponderSuprimirBueno está bien, pero pará que un tramo de Cordero pasó a llamarse Ricardo Bochini. En todo caso que le pongan a toda la calle el nombre de nuestro prócer, pero al que toque el cartel con el nombre del Bocha lo cagamo a tiro, lo cagamo.
ResponderSuprimirTres bufones muertos: ¡cómo se vé que no vivís de buscar domicilios!!!
ResponderSuprimirA mi no me molesta que la cosa cambie, ¡sino hacer mi trabajo en 6 horas y no en 12!!
Soy conciente con mi laburo, y hago lo imposible para encontrar a una persona. Pero me lo ponen jodido...
che para cuando un piquete en la legislatura porteña para que al GENERAL le asignen una avenida y no una calle piojosa, mezcla rara de pollo crecido y perro
ResponderSuprimirYo vivo en una calle que es el apellido de un tipo, cuya única diferencia con otra, llamada igual(será un primo) es el nombre propio del sujeto. Nombre que, claro, no está en ningún cartel. Encima mi numeración es bis. Prácticamente no existo.
ResponderSuprimirUn consejo para preservarlo de males mayores: no se le ocurra nunca irse a Cartagena de Indias. En esa bellísima ciudad, las calles cambian de nombre en cada esquina. O sea, cada cuadra tiene un nombre distinto, por lo general asociado a algún rasgo que la distingue. De tal modo usted circula por una calle sin cambiar nunca, y a medida que progresa descubre que va por la Calle del Estanco de Tabaco, a la otra cuadra es la Calle del Arzobispado, una esquina más y está en la Calle de la Cochera del Gobernador y así hasta llegar a la muralla. Le dejo una ayuda para que no se pierda: http://www.cartagenacaribe.com/arquitectura/plazasycalles/mplocalizacion.htm
ResponderSuprimirNunca iría a vivir allí. Pero a perderme, con todo gusto.
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