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Alejandro Bresler ya lo hizo y es más feliz que la mierda, tras haber recibido la papeleta oficial del Ministerio del Interior que le permitirá ser sorteado y, con un poco de suerte, ganarse el histórico vehículo en que Mariano salía a dar vueltas a la tardecita, en su juventud.

grossa la ciclomotor del dotor, lo que si parece que el único guiño tiene es para la derecha, agradece que no tiene sidecar ya que el tipo que se siente ahí estaría mas a la derecha que el.-
ResponderSuprimirLa República Alucinatoria de Mantantiruland ya lo ha introyectado en su linkera. Colaciónese.
ResponderSuprimirDesde ya muchas gracias. Si no le llega su papeleta me dice.
ResponderSuprimir¿sodear? De dónde lo sacó ese término... Se ve que como jamás sodeo el vinito ni me codeo con gentes que tengan tales hábitos, el término me resulta desconocido...
ResponderSuprimirMuy bueno el nuevo blog. Bravo, bien va.. siga por esa senda.
Es más: hice el primer comentario de la primera entrada. Para mí que me merezco ese batiscafo que se anda sorteando. Y si no, la patente, aunque sea. O la foto firmada por Geraldinho. O algo, che.
ResponderSuprimirO una noche con el Dr. Grondona, todo incluido.
ResponderSuprimirLa primera vez que escuché el verbo "sodear" venía vinculada a dos canes embotonados, y un vecino dictaminó gravemente: "Hay que sodearlos". Jamás lo olvidaré.
ResponderSuprimirGeral, vos sos como todo buen cocinero que aprovecha las sobras y hace una comida de primera. Así nacieron las pastas rellenas, para usar los restos de comidas. Y ahora no se puede pasar un domingo sin ravioles.
ResponderSuprimirSeñora, esa aplicación de sodear es hilarante al mango.
ResponderSuprimirEva, gracias, si el blog nuevo fuera solo la mitad de lo buenos que son unos ravioles caseros, ya estaríamos hechos.
como dos gotas de agua destilada.
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