martes, 11 de enero de 2011

HOY EN "CÓMO COMPORTARSE EN SOCIEDAD": EL SALUDO CON SEMI-CONOCIDOS Y CÓMO RESOLVERLO. APRETONES DE MANOS, BESOS, PALMADAS Y OTRAS ASQUEROSIDADES

Acá te equivocás, pimba: guerra nuclear. Besito ruso le
vas a dar a Ahmadinejad, sí, cómo no.
Porque ya sabemos que merced a esta vida posmoderna que llevamos, meta relacionarnos unos con otros hasta el límite mismo de la indecencia, todos estamos condenados a cruzarnos a cada rato con seres a los que no hay más remedio que saludar y fingir que tal acto nos importa, a riesgo de ser marginados de la sociedad. Pero, como si eso fuera poco (y acá viene la problemática, verdaderamente) encima hay que andar adivinando cómo caray le gusta saludar a cada uno de estos "otros" que tienen el tupé de ponérsenos delante: si con un viril apretón de manos, con un afeminado besito en la mejilla, con un "choque esos cinco", con una palmada en el hombro, con un derechazo cruzado a la mandíbula...

Muchas de estas situaciones no presentan problema alguno: si la persona es bastante mayor que uno, se le da la mano; si es del sexo opuesto, tenga la edad que tuviere, se le da un besinho. Si es un niño, se le acaricia el cráneo. Hasta ahí todo bien. Hay convenciones aceptadas por ambas partes, y funcionan. Ahora, viene un paparulo de más o menos tu misma edad y género, y se te queman los papiros. Y entonces, por no saber si estirarle la mano, ofrecerle tu otra mejilla o darle un abrazo fraternal y desquiciado, terminás ensayando unas fintas patéticas a lo Nicolino Locche, en una escena penosa de la que ya nadie se recupera. Nadie. ¡Cuántas personas que habrían podido ser mejores amigos, quedaron a mitad de camino por comenzar su relación con uno de estos saludos confusos y papeloneros! ¡Cuántas!

El consejo, desde este humilde espacio de reflexión y buenas costumbres, consiste en adoptar de antemano una postura definida contra viento y marea: o besás, o estrechás la diestra, o te cagás a trompadas. Así, a lo talibán, con todo el mundo igual. Si hay que ensayarlo, se ensaya. La cosa es que, cuando se te aproxime un des o semi-conocido, la vida no te agarre en babia.

En fin, doctor, sí, qué tal, encantado, venga que le doy su chupón.

18 comentarios:

  1. El abrazo entre amigos (hombres), debe ser corto
    sino pasa al amariconamiento, y no se debe
    palmear la espalda es signo de falsedad, como
    si estuvieras diciendo: si, si, mirá como te
    cago o algo similar, el palmeo es una costumbre
    de los garcas así que ojo a tener en cuenta, si
    somos amigos nada de palmadas.

    ResponderSuprimir
  2. Yo le doy la mano.
    Porque hay besos que matan y abrazos de oso que te la voglio dire.
    Y si me palmea el cráneo prpárese para viajar en patada hasta la moonlight misma.

    ResponderSuprimir
  3. Tu consejo sería muy bueno si pudiera practicarse.
    Me pasó el otro día con un tipo al que pretendí darle la mano a la antigua (cómo es esto? Viste que ahora también se da la mano -como decirlo- como si fueras a agarrar un cuchillo para asesinar a alguien, me captás?)
    Y el tipo se me vino con un besucote. Por un instante quise esquivar la amenaza pero me ganó por decisión y me lo estampó.
    No es que uno sea el Detective Monk, lejos de ello, pero, tiene una lógica lo que aconsejás, estoy de acurdo, pero me temo que es medianamente imposible de practicar.
    Cuando la tensión amenaza y no te podés correr, entregate, que le vas a hacer.

    ResponderSuprimir
  4. Claro que funciona, mirá el tipo cómo venía dispuesto a besar y te besó. Es cuestión de decisión, el más decidido gana.

    Es cierto lo del apretón de manos supuestamente más canchero e informal que se hace con la mano hacia arriba y enganchando los pulgares, vos por ahi vas con el saludo tradicional y en el medio tenés que hacer un viraje, patético.

    ResponderSuprimir
  5. Sucede cada vez más a menudo. Una cosa moderna, como ciertos slogans.

    Si, yo se que me ganó de decidido, pero tampoco vas a bancarte esos diez segundos cruciales tipo, te topás con alguien caminando y quien se corre? Vos vas para la izquierda y el tipo también. Luego para la derecha y él lo mismo. Y hasta te tenés que bancar un: -"Buenooo..."

    ResponderSuprimir
  6. Es idea mía, o este post ya lo vi antes?
    Yo siendo mujer, el tema de una paparula de más o menos mi misma edad y género lo resuelvo siempre con un beso. En realidad, saludo a casi todo el mundo con un beso. Lo único que me desconcierta un poco son ciertos ámbitos laborales.
    Yo quisiera que vuelva lo que dijo Unfor, eso de dar la mano a la antigua palpando de armas al otro.

    ResponderSuprimir
  7. Puede ser que lo haya visto antes. Pero mucho antes.

    ResponderSuprimir
  8. Si, muuucho antes. Yo a este blog llegué tarde pero me lo leí todo.

    ResponderSuprimir
  9. Es un tema que ocupa a la política internacional.
    Fíjese que yo había dedicado una nota a la cuestión. La nota, en realidad reproduce un video del programa "Karambolage", del canal de TV francoalemán "Arte" (www.arte.tv y www.arte.tv/karambolage).

    http://aymordi.blogspot.com/2008/06/simple-comme-bonjour.html

    En Argentina es un beso y chau. En Francia hay un número variable según la región. Entre árabes, dar dos besos es de musulmanes. Los cristianos damos tres. Corresponden al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

    El problema de cómo saludar se amplía cuando aparecen personas de varias nacionalidades. A los amigos argentinos, los saludo con un beso, a los franceses, con dos (y aparece el parisino que da cuatro o el monpelerino que da tres)... a los alemanes, suele ser un abrazo (ellos suelen darlo sólo en el primer encuentro)... pero qué hace uno, ¿discrimina la forma de saludo o respeta la diversidad cultural?

    ResponderSuprimir
  10. Niña: Pero tan antes que todavía estaba en Clarín Blogs. Igual la foto es nueva, ojo.

    Mordi: así la vida es imposible, hay que terminar con todo eso. No sé cómo, pero hay que hacerlo. Inventar el saludo universal, no sé.

    ResponderSuprimir
  11. “Yo quisiera que vuelva lo que dijo Unfor, eso de dar la mano a la antigua palpando de armas al otro”

    No, yo con la cana nada que ver, eh. Nunca.

    ResponderSuprimir
  12. off topic: /psirven

    "Como signo temprano de la modernidad argentina, M.E.Walsh fue, es y será la principal autora para chicos sin importar su inclinación sexual"

    ¿Frase garca 2011?

    ResponderSuprimir
  13. Como por un tubo. Queda inaugurado el concurso. Gracias.

    ResponderSuprimir
  14. Unfor, pensé que te referías al saludo antiguo, donde en vez de la mano se agarraba la muñeca o el antebrazo, por si había alguna daga.

    Gerald: de Clarín Blogs no llegué a leer nada, de hecho, he pensado en los posts que me debo haber perdido por encontrarlo en Blogger (no hay forma de acceder a ellos, verdad?). Tal vez este post apareció primero ahí y después acá mediante eso del "Plan de Repostería Fina"...

    ResponderSuprimir
  15. ¿No sería mejor ir juntando frases, para armar el "Anuario miserable" de pablito (sirven)?
    ¿Ni a los muertos tibios respeta este hijo de puta?

    ResponderSuprimir
  16. Mire, ahora que dice no estoy seguro, niña. Pero la idea no es repetir cosas que ya hayan salido acá en blogger. Si lo hice, si esto ya se repitió, sabrán disculpar, no fue la intención. El blog anterior lo borré, guardando las cosas más atemporales como ésta para repetirlas.

    ResponderSuprimir
  17. Es que la idea de dar la mano surge antiguamente como una demostracion de que no se llevan armas en las manos....
    Por eso hay tanta inseguridad ahora, porque estamos todos los machos a los besos y con las armas prestas...

    ResponderSuprimir
  18. Es una situación de mierda. Y te sentís mucho peor cuando te acercás como para dar un beso y el otro estaba tendiendo la mano, que cuando pasa al revés. Lo mejor, sin duda, es tratar de aproximarse lentamente tratando de adivinar a qué convención piensa adscribir nuestro adversario. Es algo parecido a lo que tienen que hacer los arqueros segundos antes de que el pateador ejecute el penal.

    ResponderSuprimir