Una vez más, el Diario La Nación se ocupó del programa 6-7-8, en un artículo de su edición online.
El Diario La Nación se dedica todos los días, sin disimulo, a descalificar al gobierno y a desacreditar a los periodistas que apoyan al gobierno y son críticos de aquellos diarios considerados conservadores y de derecha, como La Nación.
"Es un formato periodístico logrado. Es el primer gran acierto de unas clases dirigentes muy cerradas desde el punto de vista de la comunicación, porque repercute en el resto de la prensa, genera malestar en el pueblo y refuerza la simpatía del núcleo duro pro-clases dirigentes", aseguró a este blog el periodista oficialista Orlando Barone. "No parece que el Diario La Nación sea el más indicado para dar lecciones de periodismo, una materia cuya sola mención les produce urticaria", ironizó Barone.
El Diario La Nación se dedica todos los días, sin disimulo, a descalificar al gobierno y a desacreditar a los periodistas que apoyan al gobierno y son críticos de aquellos diarios considerados conservadores y de derecha, como La Nación.
El Diario La Nación no es el más vendido, pero seguramente es el más fascista y el que más ha apoyado las dictaduras y el genocidio y, por tanto, el más seguido por las clases dirigentes argentinas.
Es realmente llamativa la subjetividad con que el Diario La Nación trata las diferentes temáticas. El problema es que no tiene, ni pretende tener, la menor ecuanimidad. Las únicas voces que se oyen son las que atacan al Gobierno y las únicas críticas que se emiten, las que afectan a los Kirchner.
Consultado el director del Diario La Nación, manifestó: "nosotros compensamos el mensaje hegemónico a favor del Gobierno y del populismo y divulgamos el pensamiento de las clases dirigentes argentinas".

Personalmente, no creo en las cacareadas imparcialidad y objetividad periodísticas, y prefiero un periódico con una posición ideológica clara como La Nación o Página 12, y no uno que la adapta a sus intereses como Clarín, con pretensiones de imparcialidad y objetividad. La Nación, a través de sus editoriales y columnistas como Morales Solá o Mariano Grondona (y antaño Alsogaray y Krieger Vasena), refleja sin ambigüedades el pensamiento de la derecha argentina, de manera que uno tiene en claro qué debe creerles y qué no.
ResponderSuprimirEs interesante el poder q se le da a la mirada ajena e internacional.
ResponderSuprimirEn tal sentido, creo q nunca se desenmascaró tan bien como en el "Hasta cuando", de Capusotto, cuando leen los editoriales del New York Times o cualquier otra medio del primer mundo.
Seguramente, quien escribió ese artículo será un gallego afincado en Capital, q estará apostado en la Embajada española, cultivando amigos no precisamente ecuánimes, y leerá los diarios, mirará tele, y opinará más o menos de acuerdo a lo q le indican desde allá.
Resumiendo, lo mismo q acá, pero en la Madre Patria.
Ahora, q entidad se le puede dar a esa mirada? Ninguna. Pero bueno, la corporación mediática se retroalimenta, y así en otros países, la mirada de La Nación será tomada como la mirada de Argentina, lo q pensándolo bien, me asusta un poco, pero bueno, q se le va a hacer.
Todo esto es más de lo mismo sobre los medios, pero bueno, parece mentira q esta especie de impunidad editorial siga así, tan campante...
Compréndalos, alguien tiene que defender a esos pobres santos...
ResponderSuprimirLa verdad es que coincido con Eduardo en que es mejor que la posición política del medio se deje en claro desde el principio.
ResponderSuprimirPor otra parte, respecto de lo que escriben los periodistas de medios extranjeros, vale leer, por ejemplo, lo que dicen los comentaristas de "Le Monde". Para poder comentar las notas de "Le Monde" (www.lemonde.fr) es necesario estar abonado al diario. Es por eso que muchos comentaristas se quejan cuando las notas son de mala calidad, sea porque la redacción es poco clara o porque se trata de notas de opinión presentadas como artículos informativos. Los lectores de artículos sobre Argentina o sobre América Latina en general, suelen estar informados y no aceptan de manera naïve la caricatura de América Latina que algunos pretenden presentar como información.
Así que no tienen el menor sentido decir que algo sea cierto sólo porque lo publicaron en "El País" o en cualquier otro diario. Para opinar sobre 678 los periodistas de La Nación no necesitan recurrir a la prensa extranjera, les basta con mirar el programa, entrevistar a los responsables y a invitados.
Para ser imparciales deberían haber hecho una revista de prensa acerca de las crónicas sobre el matrimonio igualitario en Argentina. Los medios europeos han presentado el caso como algo muy positivo. ¿Dijeron algo al respecto en La Nación?
Desde la biblia en adelante, o quizás antes
ResponderSuprimirlos hombres escriben de acuerdo a sus
conveniencias, no creo que exista la total
convicción siempre hay un interés personal.
Yo también, como Eduardo y Mordi, creo que lo mejor es que cada medio de comunicación explicite su postura ideológica y partidaria. Eso genera reglas del juego claras, nos permite saber cabalmente qué estamos consumiendo.
ResponderSuprimirEn ese sentido es de lo mejor que rescato de 678, la claridad que tiene al posicionarse. De hecho, sino me equivoco fue El País el que hizo el año pasado una encuesta entre los lectores para saber a que candidato debían apoyar. Y fue seguro La Nación el que levantó la noticia con el habitual panegírico hacia las desiciones tan maduras que se toman en el primer mundo.
Pero, por supuesto, esas cosas están bien siempre y cuando se apoye al que apoyo yo... el resto son todos comprados.
Excelente reformulación Geral... como no leí la nota original antes, mientras leía el post intentaba "darlo vuelta" también, para imaginar el original.
Ja, genial. Me lo imagino tal cual a Sirvén haciendo una justificación de La Nación casi casi en los mismos términos.
ResponderSuprimir"Divulgamos el pensamiento de las clases dirigentes argentinas"
ResponderSuprimirEse debería ser el slogan de La Nación. Así, como ya dijeron varios comentaristas, la gente entiende lo que está leyendo desde el vamos y no queda ninguna posibilidad de confusión.
Uh, ahora me dieron ganas de imaginar cuáles deberían ser los verdaderos eslóganes de todos los diarios...
Lo imperdible de la nota son los patéticos comentarios de los lectores, que se solidarizan con causas que no son de ellos. A un millonario no le podés cuestionar que defienda su fortuna, lo cómico es ver a gente que no llega a fin de mes defendiendo a capa y espada posiciones contrarias a sus intereses.
ResponderSuprimirAdhiero a lo dicho por Eduardo e incluso adhiero al dicho del director de TDD que cierra el post. La derecha tiene derecho a expresarse y a expresar a un sector de la sociedad inevitabel e importante en cualquier sociedad capitalista.
ResponderSuprimirCualquier columna de Jorge Fernandez Díaz o el blog de Lucas Llach son inteligentes y elegantes, preferibles a los mamarrachos de Viau, Kirchbaum, y otros.
También considero que el oficialismo tiene derecho a expresarse, ojalá sus voceros fueran Aliverti o Artemio, y no Barone.
Jauretche decia que cuando tenia una duda, leia La Nacion y se colocaba en la posicion contraria. En otra oportunidad dijo algo asi como(cito de memoria) "nunca se vio a La Nación defender los intereses de la Nación"
ResponderSuprimirsi el simbolo de clarin es el dibujito tocando el clarinete, el simbolo de la nazion tendria que ser la silueta de astiz usando la picana
ResponderSuprimirEs que una cosa es la defensa de una posición ideológica (como la derecha) desde el periodismo, y otra muy diferente es falsear noticias, contarlas a medias con el sesgo que ellos quieren darle o publicar únicamente aquello que es afín exclusivamente con su modo de pensar, eludiendo cualquier cosa en contrario, o sea, cagándose en el rol de informadores. Ese "modus operandi" está muy claro en LN, pero Clarín es más ponzoñoso aún y está dirigido a un público más diversificado, con lo cual su veneno logra quizá un efecto mayor.
ResponderSuprimiryo veo 678 pero nunca leo la nación
ResponderSuprimirademás, a ver si me explican el acertijo: ¿no hay clase dirigente en el gobierno?
¿o es que sus dirigentes no tienen "clase"?
Mire, pa' mi que una cosa es la clase dirigente o "dominante", es la clase social que corta el bacalao, y otra los dirigentes políticos, que pueden venir de esa clase, o de otras. En el gobierno habrá de todo, seguramente. De todos modos, dicen que las clases dirigentes hace mucho que adolecen justamente de dirigentes políticos, acostumbradas a no necesitar de la política para imponer sus intereses.
ResponderSuprimirUf, esto me costó un trabajo intelectual enorme, así que hoy no hay. Agradézcanle a la chica. O manden algo para que haya, en su defecto.
debe ser eso, gracias Gerald
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