El oso... bueno, está bien, ponele. Aun sabiendo a ciencia cierta que es el animal más malo sobre la tierra, aun así... ponele. Después de todo, en algún momento los osos son cachorros y ya sabemos que todos los cachorros son tiernos, incluso los de las anguilas eléctricas. Aparte, con las películas de animación de Disney, ya ningún animal se salva: hasta los tiburones son copados, así que imaginate un oso.
El dinosaurio... bueno, está bien, ponele. Aun sabiendo que fueron unos bichos gigantes, viscosos, reptilescos y seguramente aterrorizantes, aun así... ponele. Después de todo, nadie los vio con vida, y, aunque desmesurados y en muchos casos redondamente carnívoros, capaz que eran la ternura personificada. No hay paleontólogo ni prueba de carbono 14 que pueda determinar lo contrario.
Pero... ¿los piratas? ¿Cómo fue que los piratas se convirtieron en motivos infantiles? ¿Cómo vino a suceder, señora, que hoy su hijo tenga en la torta de cumpleaños de cuatro a una figura que evoca a una estirpe de bandoleros marítimos que hacían del robo, el saqueo y el degüello prácticas normales y cotidianas, y encima no a favor de los pobres, como las efectuadas por el proto-socialista de Robin Hood, sino de la pujante corona británica, que encima a la final con esas guitas choreadas agarró y se mandó la Revolución Industrial y, un poco más tarde, aplicó un colonialismo de la gran siete alrededor del mundo que casi nos deja a todos secos, eh?
Yo, como siempre, pregunto, nomás. Las respuestas, a Casilla de Correo 295, Correo Central, CP 1000, o, en su defecto, ahí nomás, en los comentarios. La respuesta más original se hará acreedora de un muñequito articulado de Narda Lepes.

Si. Hacen de pirata: los Backyardigans (tu dibujo), Lazy Town y Topa.
ResponderSuprimirO sea, los que animan a los más chiquitos, lo cual es un agravante de tu argumento que comparto absolutamente.
Es que los papis hacen tráfico de obras digitales por la red. Necesitan blanquear su imagen ante los pibitos lo más pronto posible.
ResponderSuprimirNo es tan raro, nosotros jugabamos con soldaditos que masacraban alemanes como quien corta el pasto, otros que hacian dessaparecer un sistema solar con un botonazo y más de uno habra tenido en su torta de cumpleaños a Perfumo, Giunta o sin ir mas lejos al Tolo Gallego que con su uña del dedo meñique era mas temible que el Corsario Negro fumando crack.
ResponderSuprimirHay piratas y piratas. Porque ponele el pirata mujeril calza mejor en una canción de Los Auténticos Decadentes, un pirata informateril no se puede usar como modelo porque generalmente es un tipo lentudo, reticente al trato social y etc., en cambio el pirata marineril, dado que el imaginario colectivero lo asocia a tiempos pasados, puede ser dibujado de la forma que se te ocurra y hasta ponerle nombres que causen ternura y suspiros de contención fraterna. O de locura femenineril como en los Idem del Caribe (no el grupo que más bien despierta ansias asesinas, en la película).
ResponderSuprimirPero la maledeta realidad ha venido a jugarle una mala pasada a la industria cultural, dado que los piratas, que aparentemente se habían extinguido como los dinosaurios o como los osos (bueno, los osos no, pero quedaba lindo el argumento) no se han extinguido. Y es muy simpático un muñeco de un Tiranosaurio Rex pero no tanto un Tiranosaurio Rex vivo paseándose por el barrio con las piernas del verdulero saliéndole entre los incisivos. Ahora los piratas son somalíes (dicen, mucho no les creo) y encima de no usar parche en el ojo, prescindir de espadas y defenestrar barcos que les ocupan el litoral marítimo ¡son morochos!. ¿Cómo podés vender eso?
Que injusta es la reconstrucción de los hechos.
Todo gracias a Jolibud, mi querido watson (quien tambien sufrio los embates de la susodicha, el otrora gordito de lentes ahora te faja sin despeinarse), sino fuera por ella imposible que en Venezuela, Piratas del Caribe despertara pasiones y no sembrara el panico con solia hacer su mero nombre.
ResponderSuprimirHabía piratas tercermundistas, como Sandokan, que combatía al imperialismo.
ResponderSuprimirYo respuesta no tengo ninguna para casi ningún tema.
ResponderSuprimirPero garpo cualquier biyuya por el muñeco de Narda Lepes...
No tengo respuestas originales pero quiero el muñequito de Narda Lepes. Tengo unos de Mauricio y Eduardo pero creo que están necesitando compañia femenina, aunque sea la de Narda Lepes si no queda mas remedio.
ResponderSuprimirY no se olviden que también se hacen llamar piratas esos señores casados de alocada vida nocturna/diurna, pero alocada. Y orgullosos cantan "somos los piraaatas, nos gusta la aventura..."
ResponderSuprimir¿Para cuando el muñequito de Hitler con su simpático bigotito para las tortas de cumpleaños de los niños? Y en los libritos para colorear, Hitler, Mussolini y Franco ¡ya!
ResponderSuprimirNo todos los piratas tenían patente de corso y pirateaban en beneficio de la corona inglesa; también había los independientes y románticos. Por lo menos es lo que aprendí del mejor juego de aventuras de todos los tiempos, el Monkey Island.
ResponderSuprimir¿Los piratas no eran los rebeldes dentro del imperio britanico?
ResponderSuprimir¿No se supone que a los piratas los persiguen las flotas inglesas?
Estás hablando de personajes niños jugando a ser piratas ¿Los nenes no juegan a ser soldados de bandos opuestos? ¿Los nenes no juegan a ser monstruos y superhéroes?
¿Y de lo único que hablás es de "piratas"?
¿Es lo único que te indigna?
Las nenas juegan a ser Barbies
Pero los piratas son indignantes
Uh, guarda con los piratas, figura vaciada de significado, ay qué miedo, se me viene un tipo de remera rayada, parche y pata de palo.
Además, en la cultura inglesa, pirata era el que navegara los mares ilegalmente. Tildar de pirata a un marinero era como tildar de chorro a un croto.
Y a vos te indigna ver a un pingüinito y un alce vestidos de piratas
Poné Showmatch y dejate de hinchar
Son la misma cabeza podrida que ponen a los ratones en posición simpática.
ResponderSuprimirYo se que los ratones no tienen la culpa de ser vectores de enfermedades pero de allí que muchos hdp lo pongan simpáticos hay un largo trecho.
¿Cómo pisar una cucaracha o envenenar hormigas? Hablan, se enamoran, usan sombrero!!!!
ResponderSuprimirPero fácil Geral, hoy le ponen un pirata en la torta a los pibes debido al avance de los gay en esta sociedad.
ResponderSuprimirLas mamás preocupadas hacen lo que sea para que sus hijos salgan bien machitos.
Y no hay nada mas macho que un pirata tuerto y rengo.
Me anoto para el muñequito articulado de Narda Lepes.
Los ingleses perseguían a los piratas para convencerlos de ser corsarios, es decir piratas rentados para la corona.
Ahora, los hay somalies e israelitas.
Ahh, y los de Greenpeace son medio piratas, que no te dejan pescar ballenas tranquilo.
Y no nos olvidemos de los piratas aereos, un avance de esta modalidad en delitos que debemos agradecer a los yanquis.
Ayer en el gallinero de Palermo, había
ResponderSuprimirpiratones de todas laya, pero más eran
los que roban para engrozar sus cofres
que corsarios para ayudar a los gobernantes.
Próximamente en los quioscos figuritas
de todos ellos para coleccionar y jugar
al tiro al blanco con dardos.
Pero que decís si eso del saqueo y las violacione pasó hace como 200 años, no pasa nada. Vos vas a ver que dentro de 100 años además del simpatico osito pirata va a estar el conejito nazi y el patito de la triple A.
ResponderSuprimirJajaj, gracias Leno, me hiciste pasar la indignación.
ResponderSuprimirBueno, creo que si tenemos si tenemos calles dedicadas desde Cisneros en adelante, ¿que tiene de malo? Bueno, si, robaban y mataban un poco, pero lo hacían bien, como Pinochet, no te venían con eso de "eh, ¿no me da' una moneda pa' la birra?" ni te trataban de "eh, amigo", y lo más importante de todo: no eran negros o morochos.
ResponderSuprimirLa verdad, no me sorprendería en unos años ver una torta de cumpleaños con la cara de Videla.
Atte, uno que entra pero no comenta
(con este comentario mejor me voy olvidando del muñequito... ¿o la promoción es sin obligación de compra?¿puede haber coima?)
Mindbleeder una cosa es la patente de corso y otra es ser pirata. A los primeros se les otorgaba un permiso para "piratear" a los barcos del enemigo de turno, modalidad de moda desde Sir Drake; y otra es ser pirata, a quienes les daba lo mismo que bandera tuvieran los incautos. Unos tenian puerto libre en Port Royal, colonia britanica en jamaica los otros se la tenian que rebuscar en Tortuga. Desvirtue totalmente el post, solo para figurar... y por el muñeco de narda claro!
ResponderSuprimirUh, qué lástima, se terminaron. Si quieren me quedan algunos del Cholo Gómez Castañón.
ResponderSuprimirDe acá a dos siglos, una torta ornamentada con motivos de una salidera bancaria. Esperen y verán.
che, este post es viejo o tengo un dejà vu.?
ResponderSuprimirEs viejo, sí, repostería fina.
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