1) La más flamante sorpresa del Mundial es que Italia juega mal, no le gana a nadie y está sudando gotas gordas y flacas para pasar de fase. Bueno, si eso es una sorpresa yo soy Lady Gaga, viste: eso es lo que pasa en TODOS los Mundiales, qué sorpresa ni que ocho cuartos de final. Yo más bien diría que Italia debe estar por salir campeón, ya que eso, jugar mal y dar pena, es lo que Italia, astutamente, hace siempre antes de salir campeón, así que atentti piatti. Por otra parte, no sé si vieron, pero en los Mundiales lo que más se espera son justamente las sorpresas, lo cual las anula por definición.
2) La última gran sorpresa de la política nacional, sin ir más lejos, fue el triunfo de Alfonsín Jr. en las internas radicales ésas que hubo; nadie lo previó. La otra vez, en Colombia, peor: sorpresa porque un candidato le saca 20 puntos al otro. ¿Qué tiene de raro? Nada, pasa en cualquier elección. Pero es que la así denominada sorpresa siempre está en proporción a unas nociones que andan dando vueltas acerca de la probabilidad de que algo pase, y que se dan por ciertas: en el caso colombiano, que iba a haber un empate (y encima técnico). No ocurrió, viste cómo es la realidad de ortiba y aguafiestas, y entonces adivinen qué: sorpresa.
3) Lo que pareciera ocurrir, entonces, no es que la realidad sea per se sorpresiva, como tratan de convencernos, así onda ay qué cosas locas e inesperadas que pasan a cada rato, sino más bien que —oh, sorpresa—, sabemos y entendemos muy poco de las cosas que pasan. Todos, eh: los expertos, los seudo-expertos (que son los que salen por la tele) y los legos (ud. y yo). Hasta los bloggers, mirá lo que te digo, mirá hasta dónde llega la cosa, sabemos poco y nada. Mitad porque, sí, en efecto, en muchos asuntos la realidad es un poco esquiva y no se deja atrapar así nomás; y mitad porque los humanos no suelen darse al estudio profundo de las cuestiones, como para abarcarlas con un grado aproximado de certeza. El pueblo colombiano iba a votar así como lo hizo, estaba ahí, pero nadie lo supo ver. Serbia a lo mejor es un buen equipo, capaz perfectamente de vencer a Alemania, pero seguramente pocos periodistas deportivos conocen a Serbia y de qué es capaz. Entonces, qué sorpresa, claro, que siempre es más fácil de decir que uy, qué chambones, no cazamo' una.
4) En fin, que a sorpresa también lo llevaron preso, pobre. Buenas tardes, y feliz día del Padre Ignacio para todos.

Totlmente de acuerdo con lo de Italia, simpre hacen lo mismo. Igual, ojo que no todo son los resultados. Contra Paraguay merecieron ganar por tres goles, es un buen equipo
ResponderSuprimirEn cuanto al tema sorpresas en general yo soy politólogo, y a pesar de eso, nunca pudedejar de considerara cuanto de chantada y sanata que tienen todas las carreras sociales (no descubr nada, lo sé). Nadie pretendió nunca, ni cuando cursamos ilusionados el CBC, que funcionaran como las ciencias duras, pero tampoco da para que tipos con master, magister, doctorados y ainda mais, no prevean (o intuyan, o establezcan condiciones a priori), fenómenos como el del campo o el del 2001, o el 17 de Octubre y tantos otros. Y sí, lo guardé para el final: El Bicentenario: 6 millones de personas invaden Buenos Aires en una especie de 17 de Octubre policlasista en uno de los movilizacioes espontñáneas mas importantes de la historia reciente, y el día antes había "estudiosos", que decía que el tema no le importaba a nadie. Ahorrenme los comentarios.
Amén, hermano.
ResponderSuprimirEstimado Geraldinho,
ResponderSuprimirCreo que yo a su blog no lo leo más, ya que sospecho que usted forma parte de la "red enorme de prensa adicta" que financia este gobierno maotroskochavifideloleninista, que hoy aparece denunciada valientemente por el GDA y que incluye desde connotados montoneros como Víctor Hugo Morales hasta insolentes blogueros "adictos" (así dicen) al totalitarismo K. Ojo, lo estaremos controlando.
Uh, se va a aburrir de lo lindo.
ResponderSuprimirIgual yo no formo parte de nada, yo tengo un blog sobre la inmortalidad de las medusas, no creo que califique.
la medusa la medusa la medusa...
ResponderSuprimirPero si usté les muestra su rostro en un espejo (o en un escudo pulido), ¿no se mueren las medusas?
ResponderSuprimirLo de las sorpresas que usté plantea, me hace acordar al comentario de la señore de ocho dßecadas acerca de la poca claridad del texto de la ley de medios: "yo lo leí y no entendí nada"... y mirá, para recibirse de jurista o de algo relacionado con el Derecho hay que estudiar unos cuantos años. Debe ser ésa la dificultad para entender el texto.
Otra grave confusión que se ve a menudo en medios periodísticos es la que existe entre "probabilidad" (Gana Mockus; gana Santos) y "posibilidad" (80% de que gane Santos; 20% de que gane Mockus). A eso se suma la mala aplicación de la estadísitica.
Y, lo más grave, es la falta de autocrítica. El gran Javier Otaegui supo pedir disculpas, reconocer y explicar sus errores metodologicos cuando preveía la sorpresa de que Storani ganará en la Provincia de Bs As. ¿Se acuerdan?
Los que aparecen ahora, en vez de corregir sus errores, se sorprenden.
Muy buen artículo.
ResponderSuprimirAl respecto, es una sorpresa la nota de Clarín?
ResponderSuprimirDejo una párrafo:
"El pasado 7 de junio, en lo que se pensaba eran las vísperas del fallo de la Corte sobre la Ley de Medios que se dictó una semana después, la agencia oficial Télam despachó un cable en el que el titular de la Autoridad Federal de Medios, Gabriel Mariotto, presionó al Tribunal para que adelantara su sentencia: “Estamos esperando con mucha ansiedad el fallo”, dijo desde Mendoza."
Espero con ansia una respuesta suya Geral. No diga que no le avisé.
ey! Me había perdido esto!
ResponderSuprimirMuy bueno lo de que esperar sorpresas las anula. Es así. ¿Cómo vamos a esperar sorprendernos?
La sorpresa sería que el periodismo dejara de inventar sorpresas cuando no pasa nada.
Esperá sentada.
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