Ahí tenés. Para La Nación, hay un viento, un Pampero que estaría influyendo en el Mundial de África pero del Sur, y que hoy nos sopla a favor. Como en la economía, como en la vida misma: si eres argentino y algo te sale bien, pequeño saltamontes, no te jactes, que de seguro atrás tenés un ventolín que lo hace todo por vos, pedazo de inservible.
(Envió Santiago, pero él le vio otra cosa, me parece. Yo le vi esto. Viste como es).

Tres posteos en un día? Debe ser el viento de cola del Bicentenario.
ResponderSuprimirComo dice un poeta amigo, "el viento desparrama
ResponderSuprimirhojas de diario, como mentiras de tinta de un
infeliz".
Seria una especie de chorro de aire que escapa
por las venas cacarias de la nación, que los
impulsa a escribir boludeces, que lo haga yo
que soy un ignorante en las lides periodísticas
vaya y pase, pero a uno que cobra por decirlo.
puta que me equivoque de profeción.
¿El pedo del canasto?
ResponderSuprimirEl Mundial se juega solo, lo mismo que los temas de Piazzolla se componen solos (el viento de cola se le mete al bandoneón y ahí tenés) o los libros de Cortázar se redactaron solos (el viento de cola le revolvió los papeles).
Eso sí, no puedo explicar lo de Meolans, aunque lo del surfista ése que ganó no sé qué corcho en las Olimpíadas, es perfectamente explicable.
Así es Galliano, es el famoso "pan para hoy, fiambre para mañana".
ResponderSuprimirLo del surfista que ganó por el viento de cola es moooy bueno.
Geral: siempre es preferible el viento de cola, a la carne por popa.
ResponderSuprimirSepamos mirar el vaso medio lleno.
¿El viento de cola era un pedo?
ResponderSuprimirUh, qué cagada
Sí!
ResponderSuprimirPero de esta nota se induce que Argentina avanza gracias a la potencia de sus reactores. Así que los de la teoría del "culo terrible" (expresión de J Lanata), deberán buscar otra metáfora.
ResponderSuprimirA nivel individual, también se aplica esta teoría. Me han dicho alguna vez "qué suerte que tenés, que sabés alemán"... los años de tomar clases los sábados por la mañana durante la cursada en la facultad, fueron puro azar. Pura suerte, como la canción de los Redondos.
Gerald: en todo hay que hablar con el cocinero del selesionado para que suprima los repollitos de bruselas,o no, por ahí en una de esas nos pueden servir para generar un clima enrarecido en un corner y goolllll. Ojo que son armas de destrucción masiva.
ResponderSuprimirEs que no es como cuando te va mal, que hay millones de expertos que saben las razones, como las malas políticas, la "excesiva" ayuda social (¿Cuando, dónde?), o en el caso del balompié los cambios tácticos inadmisibles e inexplicables que terminan embocándola en el arco. Todo se les haría más sencillo a estas personas si al menos fracasáramos un poco, que es a lo que estamos acostumbrados. Cuando tenemos éxito, es imposible explicar el error de haberla embocado, y ahi empieza el viento de cola, el culo terrible, y el "esperá que se aviven, vas a ver lo que nos pasa". Es que hicimos del fracaso y la decepción una razón de vida, y ahora no sabemos cómo reaccionar al éxito. "Me duele festejar", como dice la canción de la Bersuit.
ResponderSuprimirLa razón humana es el sufrimiento
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