lunes, 7 de junio de 2010

¡AJÁ! ¡EL VIEJO TRUCO DEL REMEDIO CUYA POSOLOGÍA ES ENDEMONIADA!

Me agarré equis peste (ingresé y egresé de varios sanatorios y bancos la misma mañana, por eso) y me dieron un remedio. Una vacuna, para mayores precisiones. Una cosa así que te va reforzando el sistema inmunológico, me dijo el tipo, y cuando te querés acordar, ya estás curado. Fenómeno. El asunto, como ya fue adelantado en el título, es la posología: elegí dos días, me dijo el tipo, cualesquiera de la semana (cualesquiera lo digo yo, el tipo no dijo "cualesquiera"; cualesquiera es una palabra que se escribe, no que se dice), elegí dos días de la semana, entonces, y tomá tres gotas de este coso, una vez a la mañana, en ayunas y otra vez a la noche, antes de irte a dormir. Siempre los mismos días, eh, no te vas a confundir. No, doctor, por favor, si es fácil, adiós, muchas gracias.

Bueno... no es fácil. Los días, de tanto darle y darle a la rutina, se te confunden. Un jueves y un martes (por no nombrar un miércoles, e incluso algunos viernes) se parecen bastante. Y a los fines de semana, que son justamente para salir de la rutina, no les vas a encajar una rutina, y encima medicinal. Además, los horarios indicados no son, justamente, los más indicados: a la mañana, entre bostezos, confusión y lagañas, es difícil acordarse de nada; a la noche, entre bostezos, confusión y bostezos (más algunas lagañas que quedaron todo el día ahí colgadas, qué va'cer), pasa algo similar. Conclusión, que uno termina ingiriendo las dosis cualquier día, y no siempre en ayunas como se nos ha indicado, ni siempre antes de la última porción de duraznos en almíbar como querría el tipo, y todo ello con las esperanzas puestas en el siguiente pensamiento: "y bue, será más o menos lo mismo, qué le va a importar al organismo, no'cierto, jeje".

Con el tiempo, no podés sino notar que la equis peste sigue ahí, imperturbable. Entonces vas del tipo, y el tipo te dice "¿tomaste bien la vacuna?", y vos le contestás "y, más o menos, es que al final no era tan fácil", y el tipo te pone cara de "y bueno, qué querés vos también", y de pronto lo comprendés todo: es un placebo, un engaña-pichanga, te encajan cualquier cosa, agua con colorcito, ponele, pero con una posología endemoniada, cosa que si no te hace nada (que no te va a hacer) la culpa siempre va a ser tuya, por desorganizado e incapaz de la más mínima disciplina.

No, si se las piensan todas.

13 comentarios:

  1. Eso tiene un nombre muy preciso: homeopatía

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  2. ¿A que le dieron una receta ilegible?
    ¿O fue una receta impresa?

    ¿Homeopatía? Mire, yo conozco un brujo umbanda que te cura los hongos de las patas que es una barbaridad.

    Siempre la culpa es del paciente, por enfermarse...

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  3. No, che, que homeopatía, el tipo es un dotor con todas las letras (bueno, menos la c). Ahí está la foto, que es meramente ilustrativa como la de las cajas de hamburguesas esas que la foto viene con tomate y lechuga, pero igual le atina bastante.

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  4. Prometeo7/6/10 11:08

    ¿Dónde queda Las Flores?

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  5. Usté porque le hace caso don Geral... yo voy al médico solo pa' que me diga si me voy a morir ya de eso (de eso que motiva mi consulta) o no.
    Si me dice que no me estoy por morir, listo: ¡tiro la receta a la basura en cuanto salgo del consultorio!
    Ya es bien sabido: lo que no te mata, te fortalece.

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  6. al médico y al dentista habría que ir con el fierro en la cintura, no muy expuesto, como quien no quiere la cosa, para que se esmeren esos cuervos del cuerpo,
    creo que es una imagen que me quedó de Boogie el aceitoso en el odontólogo.

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  7. En efecto, Boogie encañona a su dentista y lo obliga a sacarle una muela sin anestesia y sin hacerle sentir el menor dolor. Un episodio memorable.

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  8. Lo peor de lo que te dan los dotores es todo lo "otro" que te hace el remedio en cuestión, que en general no te cura, pero te lleva puesto el aparato digestivo o te da jaquecas y/o calambres.
    La homeopatía sí funciona, porque uno ya sabe que es cuasi mágico (e inocuo). Aguante, la homeo!

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  9. El "tipo" de la foto empapela en este momento el subte porteño junto a un supuesto profesional de los negocios inmobiliarios (que es lo que te quieren vender), bajo el lema: "¿A cuál de estos dos profesionales matriculados usted le confiaría un cirugía?... ¿Y a cuál la compra venta de su propiedad?".
    Es otro caso de foto de banco de imágenes repetida al infinito en distintos productos, y otro caso de publicidad imbécil, por supuesto.

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  10. Ahora me acordé que una dotora una vez estableció como horario de tomada de unas pastillas del tamaño de una baguette: "cada siete horas, sin falta".
    Jamás le emboqué ni una sola vez a la hora correcta de la pastilla.
    Jamás.

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  11. Homeopatía hocagopamama, se
    igual, te enchufan la receta
    y experimentan para que en
    lo posible tengas que volver
    así te cobran de nuevo y comien-
    za otra vez el ciclo.

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