martes, 13 de abril de 2010

¡... Y DÍGALE ADIÓS AL ESTRÉS!

La enfermedad, cualquier petimetre lo sabe, se define por su excepcionalidad: se trata de un estado anómalo y fuera de lo común. Por lo tanto, salvo en caso de epidemia —o de intento de inventar una para vender más remedios, parece increíble pero podría llegar a pasar—, siempre es una minoría de personas la que padece de una determinada dolencia.

Es lo que ocurría, hasta hace un tiempo, con el estrés. Enfermedad más bien onda sicosomática que se la dejábamos, pobre, a esa selecta minoría de gente realmente ocupada, "tapada de laburo" como suele decirse, o con profesiones jodidas, como controlador de tráfico aéreo, médico de emergencias, cirujano o técnico de clubes de fútbol que pelean el descenso.

Pero esta situación, por lo visto, ha cambiado notablemente: por estos días, nos asegura el GDA del sábado (ergo, debe ser Verdad), ya casi no queda un crestiano que no ande por la vida como loco, y no precisamente lindo. Y así como TODOS somos el campo (o éramos, no sé bien en qué quedó eso), parece que ahora TODOS estamos estresados. Incluso ud., señora, que cree que no lo está porque lo único que hace en todo el día es mirar a la Canosa y darle de comer al gato, también lo está, o cuantimenos, y al paso que vamos, está por estarlo. Lo sentimos.

Sin embargo, esto, que podría parecer una mala noticia, para este espacio de reflexión en el que siempre vemos el vaso de Viñas de Carragal medio lleno (le falta la soda), no lo es. Porque, vamos, si TODOS padecemos una enfermedad, de acuerdo a lo manifestado oportunamente en el primer párrafo acerca de la excepcionalidad tenemos que, para alegría del pueblo todo, dicha enfermedad ya no es tal.

Pasó lo mismo con la neurosis: como es fama, según los psicólogos, todos somos neuróticos. Entonces, vamos, lo mismo: nadie lo es. Porque si a estas dolencias dejamos de verlas como anomalías, pues entonces no les queda otra, a las pobres, que acomodarse en el estante de las simples e irrelevantes características del ser humano, como tener páncreas, pestañear o tirarse pedos.

En fin, que, adaptando el viejo proverbio chino volpato: Si no puedes con una enfermedad, únete a ella.

Salud.

7 comentarios:

  1. para mi el enfermo es este tipo que se promociona como "el más saludable del mundo" y que está de visita en nuestro país
    ese me da cosita
    como si fuera un robocop

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  2. Ya me parecía que esyaba demasiado normal yo. Ha de ser por ésto.
    Si no fuera por estos todos, cómo sufriría, Tutatis mío.

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  3. Estrés es lo que debieron sentir
    los hinchas de Arsenal al ver que
    su equipo fué a menos. ya que no
    hicieron nada por jugar.
    Estrés es lo que sintió Palermo
    después de hacer el gol que le
    regaló Riquelme, y vió como
    Roman corria hacia el lado con-
    trario con la mitad del equipo
    abrazándolo y el quedaba con la
    otra mitad, fué una demostración
    de ya hiciste el gol, no rompas
    más y andate yo soy el ídolo.
    Lo mejor para sacarse el éstres
    es hacer como Asad y Caruso,
    unas buenas puteadas y/o ver-
    dugueadas y chau éstres.
    Otra, si queres ser realemte
    felíz, no leas el gda.

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  4. El fin de semana salió otra vez Kafka en los dibujitos de Clarín.

    No tiene nada que ver con el tema, pero para relacionarlo de alguna manera: tanto Kafka en Clarín, me estresa.

    Tomá, ahí tenés.

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  5. O sea que según vos habría que decir que dos de cada diez personas padecen un extraño sentimiento de bienestar a diario. Es todavía más pesimista!

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  6. Jaja, buen intento, pero no me vas a robar la alegría por la derrota que le hemos infligido al stress, querido.

    De todos modos, te agradezco infinitamente por comentar sobre el tema y no sobre cualquier otra cosa como Riquelme, Kafka, el trasbordador espacial o la invasión árabe a España en el Siglo XIII, está visto que se puede, se puede, vamos, vamos la concha de su madre!

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  7. ¿Sería posible sacar un impuesto a la noticia pelotuda para paliar el stress que generan? ¡Bah, de seguro si lo hacés Clarín te dice que es una campaña en su contra!

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